Ayer por la tarde, un gran amigo -El Hombre de la Cámara- me estuvo contando su reciente viaje a Nueva York. Políticamente antiamericano, EHDLC regresaba anonadado. Anonadado, “republicano, capitalista y miembro honorario de la Asociación Nacional del Rifle“, según sus propias palabras (entiendo que por suponer que esos tres fenómenos forman una parte importante de uno de los distintos espectros de la identidad norteamericana que él siempre había visto de lejos con recelo). Nueva York, le dije, representa tanto de los Estados Unidos como Estambul de Turquía. Basta visitar Nevada o la Anatolia Central para darse cuenta de la evidencia de esta afirmación. Esto viene a colación de una entrada que estaba preparando sobre el mapa electoral norteamericano según los últimos sondeos. Este, en concreto, procede del NYTimes:
En el podemos apreciar patrones de comportamiento electoral bastante tradicionales:
- El candidato demócrata siempre tiene asegurados los estados de Nueva York, California, Vermont, Hawaii, Connecticut, Rhode Island.
- El candidato republicano es un ganador seguro en los estados sureños, como Mississippi, Alabama, Carolina del Sur, Tejas,…
Los estados marcados en naranja son los Toss up States (toss up: lanzar una moneda al aire), conocidos también como Swing States, es decir, que no se inclinan claramente por un candidato ni por el otro, y la victoria podría caer de cualquier lado. Otra denominación habitual, dado que es en esos lugares donde se produce la verdadera confrontación entre los dos partidos, es Battleground States.
Los Swing States varían según quien realice las encuestan, pero tradicionalmente son Ohio, Colorado y Florida. Parece que este año se suman Nevada y Carolina el Norte. Explica Gabriel Herrero en un acertado análisis:
Ohio es la quintaesencia de los Swing States. Y de peso: aporta 20 de los 270 delegados para alcanzar la presidencia. Bill Clinton ganó en este estado por un margen muy estrecho: dos puntos en 1992 y seis en 1996. George Bush se lo llevó en 2004 por sólo 118.600 votos.
Pero Ohio es más que eso. Ha sido el indicador perfecto para predecir el resultado de las últimas once elecciones. Su voto se ha desviado de la media nacional apenas dos puntos desde 1960. En la campaña de 2004, ‘clavó’ la votación. La razón es que Ohio es un microcosmos del país. Hay grandes ciudades como Cleveland, inmensas extensiones rurales y cinturones industriales en decadencia.
Para los analistas, Ohio representa como nadie al americano medio, aunque las estadísticas no sean siempre un fiel reflejo del país. De hecho, hay diferencias importantes. Los ingresos familiares son ocho puntos inferiores a la media. Sólo un dos por ciento de la población es hispana. El precio de la vivienda es un 23 por ciento más barato que la media nacional.
A día de hoy, las encuestas dan una ligera ventaja a Obama, que saca dos puntos de media a McCain, según Real Clear Politics. Es la misma distancia que obtuvo Bush en las últimas elecciones. Y aunque los demócratas tienen varias alternativas para ganar las elecciones sin Ohio, para los republicanos es imperativo conseguir este estado. Nunca han alcanzado la presidencia sin él.
Así pues, Ohio. En Ohio tenemos:
- El séptimo estado más poblado, el noveno por densidad de población
- Ohio pasó por una severa recesión económica durante las décadas de 1970 y de 1980 a causa del súbito aumento de los precios del combustible, de la creciente competencia de los productos industrializados extranjeros tanto en el mercado internacional como en el mercado doméstico, y a causa del traslado de las fábricas de Ohio a estados del sur de la nación, donde los costes son más bajos, o incluso a otros países (Wikipedia)
- Cleveland es la más pobre entre las grandes ciudades del país
- Desde 2001 se han perdido en el estado de Ohio 237.000 empleos, sobre todo en el sector industrial. Pese a los esfuerzos del gobierno local, y a pesar de que el estado ha sido el centro de las campañas electorales n las que los partidos han gastado más de US$20 millones en publicidad y eventos, las plantas industriales continúan cerrando y sube la cifra oficial de desocupados. (BBC)
- Tasa de desempleo: 7,2% (sept. 2008), tendencia a subir. 5,7% en sept.2007
- Indicador de pobreza con tendencia a subir
- 25º puesto de la escala federal en renta per cápita
- Las principales preocupaciones de su electorado son la economía, la salud y la educación, por ese orden (BBC)
- El 16% de la población urbana y el 20% de la rural no termina la educación secundaria. Sorprendentemente, esta tasa aumenta en las ciudades y disminuye en el campo.
- Ningún candidato republicano a la presidencia ha accedido a la Casa Blanca sin ganar en Ohio
- Composición racial de la población de Ohio: 85,0% Blancos, 11,5% Afroamericanos y 1,9% Hispanos
- Afiliación religiosa de su población: Cristianismo: 82%, de los que el 62% son protestantes y 19% católicos romanos
Las últimas previsiones en Ohio:
Ya queda menos para comprobar si, por duodécima vez consecutiva, el que vence en Ohio ocupa la Casa Blanca.
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Ohio es la quintaesencia de los Swing States. Y de peso: aporta 20 de los 270 delegados para alcanzar la presidencia. Bill Clinton ganó en este estado por un margen muy estrecho: dos puntos en 1992 y seis en 1996. George Bush se lo llevó en 2004 por sólo 118.600 votos.

