
Obviemos las presentaciones y al grano.
Liberado el responsable del atentado más sangriento cometido en Europa
- Es el único condenado por el atentado más sangriento de la Historia de Europa
- El libio Abdelaset Ali Mohamed al Megrahi padece un cáncer de próstata
- La decisión de su excarcelación dependía del Gobierno escocés
- El dictador libio Muammar el Gadafi fleta un avión privado para recogerle

Hoy hemos conocido que:
REINO UNIDO | Unas cartas de Straw de hace dos años lo revelan
Londres aceptó la libertad de Megrahi en plena negociación por el petróleo
The British government decided it was “in the overwhelming interests of the United Kingdom” to make Abdelbaset Ali Mohmed al-Megrahi, the Lockerbie bomber, eligible for return to Libya, leaked ministerial letters reveal.
Gordon Brown’s government made the decision after discussions between Libya and BP over a multi-million-pound oil exploration deal had hit difficulties. These were resolved soon afterwards.
The exploration deal for oil and gas, potentially worth up to £15 billion, was announced in May 2007. Six months later the agreement was still waiting to be ratified.
Within six weeks of the government climbdown, Libya had ratified the BP deal. The prisoner transfer agreement was finalised in May this year, leading to Libya formally applying for Megrahi to be transferred to its custody.
The Sunday Times

La liberación de presos es uno de los goodwill’ gestures más recurrentes en las relaciones internacionales durante las últimas tres décadas. Sobran los ejemplos en Gaza, Siria y Líbano. Pero si alguien, a estas alturas, dudaba de la oficialidad de la primacía de los intereses económicos enlas relaciones diplomáticas, y en particular en el Reino Unido, ahí tenemos desde 1969 el Duncan Report, que recoge que:
“export promotion should absorb more of the [Diplomatic] Service’s resources than any other function”
Review Committee on Overseas Representation
… o las palabras de Sir Anthony Parsons, un embajor británico en Teherán durante los 70, en plena crisis del petróleo:
“The Embassy was primarily organised as an agency of promotion of British exports and for the general commercial, financial and economic interests of Britain. This was true both of the civilian and the military staff while even the political officers had a brief to be on the lookout for fresh export opportunities”
La sorpresa no es que se produzcan estos hechos. Ni que se trate de una doctrina oficial. La sorpresa es que no hay sorpresa. ¿O es que un gobierno se iba a meter en semejante berenjenal sin ningún motivo?
El Gobierno británico ha insistido en los últimos días en que la liberación del acusado de Lockerbie no estaba relacionada con los intereses comerciales del Reino Unido. Sin embargo, Saif Gadaffi, hijo del presidente libio, Muamar al Gadafi, afirmó recientemente que la liberación de Megrahi estaba vinculada con un acuerdo petrolero con BP.
Quizá el joven Gadafi no sea una fuente autorizada, pero parece que van a ser unas cartas que el ministro británico de Justicia, Jack Straw, envió hace dos años a su colega escocés, Kenny MacAskill, las que van a ratificar esta hipótesis.
¿Y ahora qué? Pues nada. Una dimisión no alteraría, en prácticamente ningún caso, lo que se ha convertido en política de Estado (concepto político, no jurídico, que designa cuestiones de las depende el futuro de un Estado, y en las que resulta imprescindible dejar de lado personalismos, partidismos y particularismos para poder solucionarlas). Y La defensa de los intereses económicos de empresas como British Petroleum es política de Estado en Reino Unido. ¿Lo es también en España?

























